En Esquel, la historia de Vilma Pérez nos recuerda el valor de la vocación. Esta querida maestra dedicó 34 años de su vida a la Escuela 159, formando generaciones de estudiantes desde casi sus inicios. Su compromiso y amor por el aula la convirtieron en una figura entrañable de nuestra comunidad. Un verdadero ejemplo de pasión por la enseñanza en la Patagonia.