Aunque el frío patagónico se haga sentir, la Laguna Willmanco, a pasitos de Esquel, sigue siendo un imán para quienes buscan conectar con la naturaleza. Es el lugar ideal para una caminata revitalizante, un paseo en bici o simplemente para compartir unos mates y disfrutar del paisaje. Un recordatorio de que la belleza de nuestra comarca se disfruta en cualquier estación.