Hace treinta años, Esquel fue el escenario de ‘Flores Amarillas en la Ventana’, una película que nos transportó a la Patagonia de 1921 y sus conflictos obreros. Este aniversario nos invita a recordar no solo la producción cinematográfica, sino también la profunda conexión de nuestra gente con su propia historia. Fue una experiencia que marcó a muchos locales, quienes participaron y hoy reviven con cariño esos momentos. Un hermoso recordatorio de cómo el arte y la memoria se entrelazan en nuestra comarca.