En Trevelin, un álamo centenario se alza como un verdadero guardián de nuestra historia. Este árbol fue testigo mudo del antiguo almacén de Robert ‘Bobby’ Williams, que no solo era un comercio, sino el vibrante corazón social y postal del incipiente pueblo. Su reciente poda de conservación asegura que este símbolo viviente de nuestros orígenes patagónicos siga contándonos historias por muchos años más.